Most searched:

Manuscrito e ilustración sobre el Hadiz de Marv y la autoridad del Príncipe de los Creyentes.

La autoridad y el liderazgo del Príncipe de los Creyentes en las palabras del Imam Reza (p)

El Hadiz de Marv recoge las palabras del Imam Reza (p) a Abd al-Aziz ibn Muslim, describiendo el imamato como un rango divino reservado a los elegidos por Dios.

La autoridad y el liderazgo del Príncipe de los Creyentes en las palabras del Imam Ra’uf (Bondadoso)

El rango del imamato, con características como un conocimiento ilimitado, una moral superior y un papel fundamental en la preservación de la religión y en la unión de la sociedad, ocupa una posición que está más allá de las capacidades humanas. El «Hadiz de Marv» reúne sólidos argumentos del Imam Reza (la paz sea con él) acerca de las condiciones y características del imamato, expresados en la ciudad de Marv durante una conversación con Abd al-Aziz ibn Muslim. Esta narración, mediante argumentos coránicos y razonamientos racionales, demuestra la elevada posición del imamato.

Definición del rango del imamato

El Imam Reza (la paz sea con él) explica que, en realidad, las personas no pueden llegar a conocer al Imam como para poder elegir uno para sí mismas, porque el Imán posee características que las personas no pueden comprender plenamente.

Abd al-Aziz ibn Muslim, uno de los compañeros del Imam Reza (la paz sea con él), relata que en Marv conversamos con el Imam Reza (la paz sea con él) sobre las diferencias entre la gente respecto a la cuestión del imamato. El Imam, con una sonrisa, dijo: «Estas personas son ignorantes y han sido engañadas por sus propias opiniones y su religión. Ciertamente, Dios no tomó la vida de Su Profeta (la paz y las bendiciones de Dios sean con él y su familia) hasta haber perfeccionado para él la religión y haberle enviado el Corán como un Libro en el que se han explicado completamente todas las necesidades de los seres humanos, desde las normas y los límites hasta lo lícito y lo ilícito. Y Él ha dicho: “No hemos omitido nada en la Escritura Sagrada”». (Sura Al-An‘am 6:38)

El Imam Reza (la paz sea con él), al hacer referencia a la historia del profeta Abraham (la paz sea con él), considera que el imamato es un rango exclusivo de personas elegidas y puras, que después del Profeta (la paz y las bendiciones de Dios sean con él y su familia) pasa al Príncipe de los Creyentes (la paz sea con él) y, posteriormente, a sus hijos infalibles.

Luego continuó diciendo: «¿Acaso ellos conocen el valor y la posición del imamato entre la comunidad como para que su decisión y elección en este asunto sean válidas? En verdad, el imamato es un rango demasiado elevado, una dignidad demasiado grandiosa, una categoría demasiado alta, un umbral demasiado inaccesible y una profundidad demasiado grande como para que las personas puedan alcanzarla con su razón, comprenderla mediante sus propias opiniones y criterios, o elegir por sí mismas a un Imam».

El imamato es un rango al que el profeta Abraham (la paz sea con él) llegó después de haber alcanzado los rangos de la profecía y de la especial cercanía a Dios. El imamato fue el tercer grado y la tercera virtud con la que Dios lo honró, y mediante este elevó su nombre. Y dijo: «Ciertamente, te voy a establecer como Imam para la gente». (Sura Al-Baqarah, 2:124) El amigo íntimo de Dios, lleno de alegría, preguntó: «¿Y también de mi descendencia?». Dios, el Bendito y Altísimo, respondió: «Mi pacto no alcanzará a los injustos». Esta aleya anuló el imamato de todo injusto hasta el Día del Juicio y lo hizo exclusivo de los elegidos y puros. Luego, Dios, Poderoso y Majestuoso, lo honró y estableció el imamato en su descendencia elegida. Y dijo: «Y le concedimos a Isaac y a Jacob como don adicional, y a todos los hicimos justos. Y los hicimos Imames que guiaban conforme a Nuestro mandato, y les inspiramos hacer el bien, establecer la oración y entregar el zakat, y fueron adoradores Nuestros». (Sura Al-Anbiya, 21:72–73)

Este imamato permaneció siempre en su descendencia y fue heredada de unos a otros, generación tras generación, hasta que llegó al Profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Dios sean con él y su familia). Dios dijo: «Ciertamente, las personas más dignas de Abraham son quienes lo siguieron, así como este Profeta y quienes han creído; y Dios es el Protector de los creyentes». (Sura Al ʿImran, 3:68).

Incapacidad del ser humano para conocer plenamente al Imam

El Imam Reza (la paz sea con él), basándose en las aleyas del Corán, hace hincapié en la falta de validez de las elecciones humanas frente a la voluntad divina, y considera que apartarse del camino de la verdad es consecuencia de dar la espalda al mandato de Dios y de Su Profeta (la paz y las bendiciones de Dios sean con él y su familia). Él dijo: «Ellos dieron la espalda a la elección de Dios, Poderoso y Majestuoso, y de Su Profeta (la paz y las bendiciones de Dios sean con él y su familia), y se inclinaron por su propia elección errónea, a pesar de que el Sagrado Corán dice: “Y tu Señor crea lo que quiere y elige, mientras que ellos no tienen elección. ¡Glorificado sea Dios y ensalzado por encima de lo que le asocian!”». (Sura Al-Qasas, 28:68). También dice: «No corresponde a ningún hombre ni a ninguna mujer creyente tener elección alguna frente al mandato de Dios y de Su Profeta en ninguno de sus asuntos». (Sura Al-Ahzab, 33: 36).

Asimismo, dice: «¿Qué les sucede? ¿Cómo juzgan? * ¿Acaso tienen un Libro del que estudian y en el cual encuentran que tendrán todo aquello que elijan? * ¿O acaso tienen un pacto firme con Nosotros, que se extiende hasta el Día del Juicio, según el cual tendrán todo lo que decidan? * Pregúntales cuál de ellos garantiza y respalda sus afirmaciones. * ¿O acaso tienen asociados? Que traigan a sus asociados, si dicen la verdad». (Sura Al-Qalam, 68:36-41).

Acerca de quienes no reflexionan sobre las aleyas de Dios, dice: «¿Es que no meditan en el Corán? ¿O tienen candados en sus corazones?» (Sura Muhammad, 47:24)

Y al describir a quienes no aceptan la verdad, dice: «No seáis como aquellos que dicen: «¡Escuchamos!» pero no escuchan. * Ciertamente las peores criaturas ante Dios son los ciegos y sordos que no razonan. * Si Dios hubiese encontrado algo bueno en ellos les habría hecho oír, pero aun si les hiciese oír se volverían de espaldas y se apartarían». (Sura Al-Anfal, 8:21-23) También dice: «O dicen: “Escuchamos y desobedecimos”». (Sura An-Nisā’, 4:46). Y continúa: «Ese es el favor de Dios. Él lo otorga a quien quiere, y Dios es el Dueño del favor inmenso». (Sura Al-Yumuʿa, 62:4).

Y al describir a quienes no aceptan la verdad, dice: «Dicen: “¡Escuchamos!”, pero no escuchan. Ciertamente, las peores criaturas ante Dios son los sordos y mudos que no razonan. Si Dios hubiese encontrado en ellos algún bien, les habría hecho escuchar; pero, aun si les hiciera escuchar, se apartarían y se alejarían. O dicen: “Escuchamos y desobedecimos”. Ese es el favor de Dios. Él lo otorga a quien quiere, y Dios es el Dueño del favor inmenso».

Consecuencias de elegir equivocadamente al Imam

El Imam Reza (la paz sea con él), basándose en las aleyas del Corán, hace hincapié en que las elecciones humanas alejadas de los criterios divinos no solo no conducen a la salvación, sino que son el origen de la desgracia y de la ira del Señor.

El Imam Reza (la paz sea con él) dijo: «Ahora cabe preguntarse: ¿acaso el ser humano tiene la capacidad de elegir a un Imam con tales características? ¿Acaso aquel a quien la gente eligió poseía estas cualidades y características por las cuales lo prefirieron sobre los demás? Ellos, al mostrar falta de respeto hacia la Casa de Dios y al ignorar las enseñanzas del Corán, se apartaron de la verdad. Olvidaron que el único camino hacia la salvación y la curación se encuentra en seguir el Libro de Dios; sin embargo, prefirieron seguir sus propios deseos. El resultado de esto fue la ira divina, la enemistad con Dios y la desgracia eterna.

Dios describe esta situación en el Corán de la siguiente manera: “¿Y quién está más extraviado que aquel que sigue sus deseos sin una guía de Dios? Ciertamente, Dios no guía a los injustos”». (Sura Al-Qasas, 28:50).

Asimismo, dice: «¡Grande es la aversión ante Dios y ante los creyentes de quienes discuten sobre las aleyas de Dios sin autoridad alguna! Así sella Dios los corazones de los soberbios que siguen la falsedad». (Sura Gafir, 40:35)

La paz sea con el Profeta del islam y con su sagrada familia.

Características del Imam digno

El Imam Reza (la paz sea con él), al mencionar once características fundamentales, expone las principales cualidades esenciales que debe poseer la persona que ha de ser guía y líder. Por ello, dijo: «¿Cómo pueden elegir a un Imam, cuando el Imam debe ser una persona que posea las siguientes elevadas características?»

  1. Conocimiento y sabiduría: debe ser conocedor y estar alejado de la ignorancia y el desconocimiento.
  2. Responsabilidad: debe ser un protector y guardián que no eluda sus responsabilidades ni actúe con negligencia.
  3. Infalibilidad: debe ser fuente de pureza, santidad, luz, ascetismo, conocimiento y adoración.
  4. Elegido por Dios: debe haber sido elegido por el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él y su familia) para la misión divina y designado por mandato de Él.
  1. Descendencia de Fátima: debe pertenecer a la descendencia de Fátima al-Zahra (la paz sea con ella), aquella mujer pura y elegida.
  2. Linaje hachemita: debe tener un linaje puro e intachable; pertenecer a la más noble familia de los qurayshitas, a la más elevada rama de los Banu Hashim y a la familia del Santo Mensajero (la paz y las bendiciones de Dios sean con él y su familia), y ser alguien del agrado de Dios, Poderoso y Majestuoso.
  3. Nobleza: debe ser el más noble de los nobles y descender de Abd Manaf.
  4. Tolerancia: debe ser quien desentrañe las profundidades del conocimiento y poseer una paciencia y tolerancia perfectas.
  5. Buen gobierno: debe estar lleno de espiritualidad y de la verdad del imamato, y tener conocimiento de la administración y el gobierno.
  6. Digno de obediencia: su obediencia debe ser obligatoria y debe levantarse para cumplir el mandato de Dios.
  7. Consejero sincero: debe procurar el bienestar de los siervos de Dios y ser guardián de la religión de Dios, Poderoso y Majestuoso.

La perfección de la religión y la elección del Príncipe de los Creyentes

En el Hadiz de Marv, el Imam Reza (la paz sea con él), al hacer referencia a la aleya de la perfección de la religión, recuerda la proclamación pública del imamato del Príncipe de los Creyentes por parte del Profeta del islam (la paz y las bendiciones de Dios sean con él y su familia) durante la Peregrinación de Despedida.

Él dijo: «Durante la Peregrinación de Despedida, que fue la última peregrinación del Profeta (la paz y las bendiciones de Dios sean con él y su familia), fue revelada esta aleya: «Hoy os he perfeccionado vuestra religión, he completado Mi gracia en vosotros y Me satisface que sea el islam vuestra religión.» (Sura Al-Ma’ida, 5:3). Por tanto, el asunto del imamato forma parte de la perfección de la religión y de la culminación de la gracia divina.

El Profeta (la paz y las bendiciones de Dios sean con él y su familia) no partió de este mundo hasta haber explicado a la gente todos los fundamentos de la religión, haberles mostrado claramente su camino y haberlos colocado en la senda de la verdad; y estableció al Príncipe de los Creyentes (la paz sea con él) como su líder y guía. No dejó sin explicar nada de aquello que la comunidad necesitaba, sino que lo explicó todo. Quien sostenga que Dios no perfeccionó Su religión, ha rechazado el Libro de Dios; y quien rechace el Libro de Dios es un incrédulo».

El Imam Reza (la paz sea con él) continúa describiendo las cualidades y características del Imam. Él dijo: «El Imam es como el sol, la luna, las estrellas y una lámpara en las tinieblas, que guía a los sedientos y a los extraviados; es, al mismo tiempo, fuente de misericordia —como una nube que trae lluvia— y fuente de seguridad y refugio —como un padre y un hermano bondadosos— para la gente. El Imam es la prueba y el verdadero sucesor de Dios, está libre de defectos y posee conocimiento divino. Ocupa una posición ante la cual las mentes quedan desconcertadas al intentar comprenderla, los entendimientos son incapaces de reconocerla y los oradores no pueden describirla».

La invalidez de la elección humana para el cargo de imamato

Comprender la realidad y la esencia del rango del imamato está más allá de los límites de la razón y de la capacidad de comprensión del ser humano, porque se trata de una posición divina y única. En esta narración, el Imam Reza (la paz sea con él) explica: «Comprender los secretos del Imam y ocupar su lugar está más allá de la capacidad de quienes intentan describirlo y fuera del alcance del ser humano. Es una personalidad única, y el rango del imamato solo se encuentra en la familia del Profeta (la paz y las bendiciones de Dios sean con él y su familia). Quienes, basándose en su limitada razón, pretenden elegir a un guía distinto de él, están cometiendo un grave error. Estas personas, apoyándose en sus propias opiniones, no alcanzan sino el extravío, la mentira y la caída en los abismos de la confusión. Abandonaron deliberada y conscientemente a su Imam y levantaron la bandera de la falsedad: «Satanás les embelleció sus acciones y les apartó del camino, a pesar de que ellos eran perspicaces». (Sura Al-ʿAnkabut, 29:38)

El conocimiento y la superioridad divina de los Imames

El Imam Reza (la paz sea con él), en estas palabras, haciendo referencia a las aleyas del Corán, enfatiza el vínculo inseparable entre el rango del imamato y el conocimiento divino, y considera que la superioridad intelectual y cognoscitiva de los Imames surge del don directo y único de Dios. Él dijo: «Dios concede Su favor a los profetas y a los Imames (la paz sea con ellos) y, de los tesoros de Su conocimiento y sabiduría, les otorga conocimientos que no ha concedido a los demás. Por ello, su conocimiento es superior al conocimiento de todas las personas de su época. «¡Dios es Quien guía hacia la Verdad! ¿Quién tiene más derecho a ser seguido, quien guía hacia la Verdad o quien no guía a no ser que él mismo sea guiado? ¿Qué pasa entonces con vosotros, que juzgáis de esa manera?» (Sura Yunus, 10:35). Y también dice: «Otorga la sabiduría a quien Él quiere. Y, a quien le es dada la sabiduría, recibe un bien abundante. Pero no reflexionan más que los dotados de intelecto». (Sura Al-Baqarah, 2:269)

Acerca de Talut, también dice: «Ciertamente, Dios le ha preferido a vosotros y le ha otorgado más conocimiento y fuerza física…». (Sura Al-Baqarah, aleya 247) Y acerca de Su Profeta, dice: «Dios ha hecho descender sobre ti la Escritura [Sagrada] y la Sabiduría y te ha enseñado lo que no sabías. El favor que Dios te hizo es inmenso». (Sura An-Nisa’, 4:113)

Dios también dice acerca de la familia del Profeta, que pertenece a la familia de Abraham (la paz sea con ellos): «¿O es que envidian a la gente por lo que Dios les ha otorgado de Su favor? Pues, a la familia de Abraham le dimos, en verdad, la Escritura [Sagrada] y la Sabiduría… De ellos los hay que creen en él y los hay que se apartan de él. El Infierno será suficiente fuego para abrasarles». (Sura An-Nisa’, 4:54–55)

Inspiración y confirmación divina

En estas palabras llenas de luz, el Imam Reza (la paz sea con él) revela la manifestación del favor divino en la existencia del Imam y muestra cómo Dios, al otorgar sabiduría a Sus elegidos y protegerlos del error, los convierte en una prueba clara para Sus siervos. Su Eminencia continuó diciendo: «Cuando Dios elige a un siervo para que se encargue de corregir y ordenar los asuntos de Sus siervos, le concede amplitud de corazón y hace brotar en su interior las fuentes de la sabiduría y la inteligencia. Dios le enseña Su conocimiento mediante la inspiración, de manera que nunca es incapaz de responder a ninguna pregunta y nunca se extravía al reconocer la verdad y la realidad. Una persona así es infalible por parte de Dios y goza de Su ayuda y confirmación divina; por ello, permanece protegida del error, del desliz y de las decisiones equivocadas. Dios le ha concedido estas características de manera exclusiva para que sea una prueba contundente ante todos los siervos que llegan a conocerlo. Este es el favor de Dios, que Él concede a quien quiere, y Dios es dueño del gran favor».

La herencia del imamato en la familia del Profeta

En este hadiz se enumeran diversas características del Imam, entre ellas la superioridad en conocimiento y moral, la amplitud de corazón, la valentía para hacer cumplir los límites establecidos por Dios y su carácter único. El Imam Reza (la paz sea con él) dijo: «Este rango de imamato fue exclusivo de él, y por mandato de Dios lo confió al Príncipe de los Creyentes (la paz sea con él), tal como Dios, el Altísimo, lo había establecido como obligatorio. Luego pasó a su descendencia elegida, aquellos a quienes Dios concedió conocimiento y fe, de acuerdo con la palabra de Dios, Poderoso y Majestuoso: «Y aquellos a quienes les fue dado el conocimiento y la fe dirán: “Habéis permanecido, según el Libro de Dios, hasta el Día de la Resurrección. Este es, pues, el Día de la Resurrección, pero vosotros no lo sabíais.”» (Sura Ar-Rum, 30:56). Ellos son los hijos del Príncipe de los Creyentes (la paz sea con él) hasta el Día de la Resurrección, pues después de Muhammad (la paz y las bendiciones de Dios sean con él y su familia) no habrá ningún otro profeta.

¿Cómo es posible que estos ignorantes se elijan un Imam para sí mismos, cuando el imamato es el rango de los profetas y la herencia de los sucesores? El imamato es la sucesión otorgada por Dios y por Su Mensajero, y es el rango del Príncipe de los Creyentes y la herencia de Hasan y Husein (la paz sea con ambos)».

«En verdad, el imamato es el timón de la religión, el orden de los musulmanes y el honor de los creyentes. El imamato es el fundamento puro del islam y su rama bendita. Por medio del imamato se realizan correctamente la oración, el ayuno, el azaque, la peregrinación y la yihad; los botines y las limosnas aumentan; se aplican los límites y las normas, y las fronteras y las distintas regiones del país permanecen seguras. El Imam explica lo lícito y lo ilícito de Dios, establece Sus límites, defiende Su religión e invita al camino de Dios con sabiduría, buena exhortación y argumentos contundentes».

El Hadiz de Marv demuestra que el imamato es una responsabilidad divina y no simplemente un cargo político sujeto a elección. El Imam Reza (la paz sea con él), mediante esta narración, hace hincapié en la estrecha relación entre la profecía y el imamato, y señala la importancia de la existencia de un Imam infalible para preservar íntegramente la religión y evitar las alteraciones humanas. Este hadiz establece la diferencia entre el camino divino y la elección humana, y enfatiza que el criterio fundamental para el liderazgo es la pureza innata y el conocimiento divino, que existen exclusivamente en la familia del Profeta (la paz y las bendiciones de Dios sean con él y su familia).

Fuente:
Usul al-Kafi, tomo 1, página 198.

Más contenido

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *